Planos frecuenciales, portales a vidas paralelas

Mecánica de portales a vidas paralelas 

por David Topí · 17 agosto, 2010 

Debido a la última experiencia contada en el post anterior referido a una “visita” a lo que llamamos una vida paralela, me ha parecido oportuno tratar de explicar de alguna forma la mecánica de esta situación para darle un contexto más estructurado a cómo es posible que puedan ocurrir esas cosas. 

Había comentado que según la información de mí Yo Superior, existen otras existencias paralelas de mí mismo, en esta misma época, algo que se me confirmó con el sueño lúcido de hace unos días, y no simplemente como la información leída en mi Registro Akáshico. Cada Yo Superior tiene total libertad para escoger la forma, el método y la simultaneidad de sus encarnaciones para avanzar. 

Mi interés por el estudio de las vidas paralelas nació efectivamente cuando empecé a recibir a personas que me decían que tenían unos sueños muy vividos en los cuales “sabían” que eran ellos mismos teniendo otra vida, como me pasó a mi. Se veían a sí mismo en otro lugar, con otras personas, en otras circunstancias, y cuando se levantaban se notaban afectados anímicamente por lo que había ocurrido durante el sueño. Encontré además a otra persona la cual estaba siendo “atacada” físicamente en una vida paralela, y lo estaba sufriendo, físicamente, todo en esta vida, de forma inexplicable. Su estudio con la Sanación Akáshica reveló lo que llamamos “portales abiertos” a vidas paralelas. 

Portales de conexión entre encarnaciones 

Un portal a una vida paralela es un conducto, un túnel, una conexión, una puerta abierta a esa otra extensión de conciencia que está teniendo otra experiencia. Por definición, el Yo Superior no debe permitir que las experiencias de sus diferentes extensiones de conciencia se mezclen o se afecten entre ellas. La razón por la cual esto puede ocurrir y el Yo Superior puede permitir esa interacción, es porque necesita forzar a esas encarnaciones a que recojan más experiencias o perciban de otra forma distinta lo que puede estar sucediendo es una de esas encarnaciones como método de validación o como método de aprendizaje. 

Es poco probable que se nos permita, sabiendo la existencia de estas vidas paralelas, que conozcamos de algún modo a esas otras personas en la realidad (por mucho que me vaya a recorrer todas las casas de UK buscándome a mi mismo). Sería un shock terrible para muchos, aunque se podría asimilar al hecho de conocer a un hermano/a gemelo con el cual compartes el 100% de tus rasgos físicos, mentales, emocionales y espirituales. Puede ser interesante, pero quizás solo a nivel de curiosidad, y a mi entender no se darán nunca las circunstancias para que esto llegue a ser así, por mucho que nos esforcemos en conocer más información sobre esas otras posibles existencias. 

Conexiones abiertas 

El diagrama siguiente nos explica de forma gráfica que significa tener un portal abierto entre dos vidas paralelas: 

Por norma general, cuando hacemos una sanación a estos niveles cerramos estos portales y en el 90% de los casos se nos da permiso para ello, a no ser que sea vital para el Yo Superior que dos encarnaciones estén transmitiéndose experiencias la una a la otra. A nivel consciente ninguna de esas dos personas sabe normalmente que es lo que está ocurriendo, ya que en el 99% de los casos, estos portales residen en el subconsciente y en el cuerpo mental, y solo la mente subconsciente sabe realmente que es lo que está recibiendo y de donde proviene. En mi caso hay varios de estos portales abiertos y me permiten obtener cierta información, sobre todo en sueños como el de hace un par de días y que comenté en la última entrada. 

Aún así, la persona, la encarnación, tiene total libertad para decidir cómo va a llevar el periodo “activo” que le es asignado, y puede tomar la decisión de no recibir información de otras vidas, de no trabajar en sus lecciones o de hacer lo que desee con su camino. Esto está totalmente permitido en encarnaciones por debajo de los niveles muy avanzados, pues, sea la experiencia que sea que la persona elija, proporcionará una invaluable cantidad de información al Yo Superior, sin embargo, en las últimas encarnaciones, habrá cosas que el Yo Superior forzará a la encarnación a vivir y experimentar, pues son los remanentes de aquello que necesita para completar el proceso evolutivo en esta dimensión. También es cierto que las encarnaciones muy avanzadas suelen ser muy conscientes de su parte espiritual, su misión y entienden intuitivamente lo que les puede estar ocurriendo. 

En cualquier caso, el hecho de ser conscientes de que podemos estar teniendo vidas paralelas abre unas posibilidades infinitas al trabajo de psicólogos y todo tipo de terapeutas que pueden encontrar en esta vía respuestas a porque ciertas personas sufren ciertos trastornos, se sienten de tal o cual forma sin razón aparente, o tienen experiencias que trascienden toda lógica. Estoy seguro que más de uno incluso habrá acabado dudando de su cordura mental si constantemente le llega información o sensaciones de “él mismo”, en otro lugar, haciendo otra cosa, teniendo otra ocupación, y viéndose “afectado” sin saber cómo ni porque, por algo totalmente fuera de su control. Como en todo, el Yo Superior pone los límites de que es lo que se transmite a través de estos portales abiertos, y a petición nuestra puede aceptar que se cierren si a la encarnación le están causando más mal que bien. Hay casos en los cuales se me ha dicho tajantemente que debía dejar abiertos esos portales, y en otros casos se me ha indicado que se podían cerrar. Todo visto desde un plano superior, en el cual se tiene una visión más global de la situación en ambas encarnaciones paralelas y de la utilidad de que se intercambien o no experiencias, sensaciones, o información

David Topí · 30 mayo, 2011 

 

Una cosa muy interesante de analizar cuando vemos que una persona, a nivel de Yo Superior, avanza en su crecimiento gracias a la influencia de todas sus encarnaciones simultáneas, es el estudio de sus encarnaciones futuras, es decir, aquellas que, existiendo actualmente desde el punto de vista de nuestro YS, no han sucedido aún para nosotros en nuestra línea temporal actual, sino que “están” en nuestro “futuro”. 

Encarnaciones repartidas en diferentes líneas temporales 

No solo podemos preguntarle al YS de una persona si tiene una encarnación activa actualmente, por ejemplo, en el año 2050, sino si además la tiene en la misma línea temporal de la persona para la cual estamos leyendo o en otra distinta. 

Como ya hemos comentado muchas veces, existen múltiples líneas temporales y realidades paralelas distintas, pero solo algunas se consideran “principales” a nivel de la humanidad en su conjunto, de forma que podemos decir que solo dos o tres de ellas co-existen fuertemente con nuestra línea actual y tienen un impacto global en la evolución del planeta, las otras se “enganchan” a estas líneas principales y se consideran realidades “adjuntas” o secundarias que siguen la tónica general de la línea principal. 

Conectando con esas otras encarnaciones 

Si, imaginemos, resulta que nuestro YS mantiene 8 encarnaciones activas que para nosotros no han nacido todavía, en la misma línea temporal en la que existimos ahora, resulta que con el ejercicio de “conectando con nuestro Yo Futuro” podríamos “ir” a preguntar a esa otra encarnación que pasó por ejemplo en el año 2020 en su “pasado”. Me explico. 

Al igual que con este ejercicio que os decía podemos sintonizar con nuestro propio Yo Futuro (tu dentro de un año, 10 o 40), lo que podemos hacer es “sintonizar” con otra encarnación nuestra, que existe dentro de 30 o 100 años, y “preguntarle” (todo esto es una meditación, no una llamada de teléfono) por ejemplo que pasó en su “historia” cuando esta encarnación futura nuestra era “joven”. 

Como estamos en la misma línea temporal de sucesos (de ahí que debamos conectar con una encarnación de nuestra propia “realidad” futura), podríamos traernos información sobre eventos clave que vayan a suceder (hayan sucedido), contando que luego nuestras decisiones y libre albedrío no nos va a desviar mucho de la línea temporal con la que hemos conectado de manera que entonces ya no “vivamos” aquello que se nos ha explicado, sino que lo viva otra versión de nosotros mismos. 

Supongo que suena un poco a ciencia-ficción pero es realmente muy sencillo de hacer y puede ser muy útil. Yo tengo pendiente hacerlo, sé a través de mi YS a que encarnación debo “preguntar” y lo encuentro extremadamente fascinante si es que produce los resultados esperados. Tened en cuenta que estamos en un momento de cambio importante a nivel de “caminos” evolutivos, por lo que las grandes líneas temporales del planeta pueden cambiar hacia un lado u otro, y por tanto, yo, en estos momentos, podría terminar conectado o viviendo en una línea temporal diferente a la de la encarnación con la que actualmente estaría “ligado” en el tiempo futuro. Si eso sucede, simplemente tendría que comprobar si en la posible nueva “realidad” en la que me encuentre, existe alguna encarnación futura simultánea con la cual pueda conectar, y hacer de nuevo el ejercicio. 

En fin, todo un comecocos para los amantes de la física cuántica, las realidades paralelas y los “viajes” (mentales) en el tiempo.

Encontrando a tu “Yo Futuro”

 
espejo2Hay un pequeño ejercicio que es magnífico para establecer objetivos y sentir como se han manifestado en nuestro futuro, en nuestro línea temporal particular e individual. No tiene ninguna dificultad, y cuando se hace bien, los resultados pueden ser muy interesantes.
Se trata de encontrarnos y visualizar una conversación con nuestro “Yo futuro”.
Planteándonos objetivos
Imaginemos que tienes claro un par de objetivos a medio plazo, digamos un año. Si no tienes nada en mente que quisieras tener o ser en ese año, ahora es un buen momento para plantearte cuales son tus objetivos en cualquier área de tu vida. Estos objetivos pueden ser tan personales y tan concretos como desees, y es mejor guardárselos para uno mismo y no compartirlos, para que nadie pueda de ninguna forma tratar de influenciar en ellos en ningún sentido.
Hablando con nuestro Yo futuro
Siéntate cómodamente, cierra los ojos, respira hasta tranquilizarte y relajarte, e imagínate que estás en una habitación donde hay un par de sillas. Te sientas en una, y visualiza como llega otra persona y se sienta delante tuyo. Eres tu, pero dentro de un año. Sin prisas, párate a observarte en tu mente, como eres, como vistes, que emociones radias o desprendes, que ves de ti mismo.
Saluda a tu Yo futuro, dile que te explique todo lo que has conseguido en este año y como lo has hecho. Que cosas han sucedido para que te sientas así de bien ahora, como llegaste a conseguir esos objetivos. Tu Yo futuro está encantado de contarte todo, te transmite las sensaciones, imágenes, palabras o emociones que tiene, el mensaje que puede darte. Trata de percibir en tu mente cualquier cosa que te venga, sin prisas.
Tu Yo futuro irradia el sentimiento y la confianza de haber conseguido por completo esos objetivos y se nota en la energía que desprende. Pídele permiso a tu Yo futuro para sentir esa energía, que recibes con agrado, e imagínate que te levantas de tu silla y te “integras” en el personaje que eres dentro de un año. Tu conciencia ahora es la conciencia de alguien que ha conseguido aquello que se propuso y que irradia la felicidad y el potencial que tiene por haberlo hecho y saber que puede seguir haciéndolo.
Ahora percibe como es esa energía que desprendes, como te sientes habiendo conseguido lo que deseabas, e imagina que te vuelves a levantar y te colocas de nuevo en tu silla, volviendo a tu Yo presente, mirando a tu Yo futuro, pero habiendo incorporado en ti esas nuevas vibraciones y energía. Disfruta de ello, respira hondo, y sal de la visualización. Anota todo lo que hayas percibido y sentido.
Repetición y detalles
Si la primera vez no sale nada o poca cosa, no te preocupes, repite esto todas las veces que quieras hasta que obtengas las sensaciones e información que consideres adecuada. A más veces lo repitas, más detalles podrás darte a ti mismo sobre tu camino a medio plazo. Recuerda que estás creando tu propio futuro, tu propia línea temporal de sucesos y eventos, nadie tiene porque interferir en ella ni desviarte de la misma, excepto tus propias decisiones y cambios que decidas hacer. Continua preguntando a tu Yo futuro y tráete de vuelta la magnifica sensación de haber conseguido lo que deseabas. Y no te olvides de tomar notas, para ver dentro de un año, si has conseguido llegar a ser como te habías visto cuando charlaste contigo mismo, 12 meses atrás.

Los planos internos de la Tierra y sus habitantes 

por David Topí · 29 octubre, 2012 

 

Si el planeta en el que vivimos nos parece que está “saturado” de gente, no os quiero ni contar lo que anda suelto por los llamados planos internos o planos no físicos de nuestro planeta. He escrito varias veces al respecto, así que para no aburriros, lo único que quería detallar un poco más es el tema de los “habitantes” de cada plano, tal y como lo he ido aprendiendo estos últimos años, tanto en la práctica mediante la información que recibo en las lecturas de sanación akáshica, las meditaciones con entidades que llamamos guías, las enseñanzas de las diferentes líneas metafísicas que han ido cayendo en mis manos, los cursos y libros de proyección astral, etc.. 

Rápido repaso a la estructura del planeta

Cada sistema evolutivo como lo es nuestro planeta, nuestro sistema solar o nuestra galaxia, está formado y sub-dividido en diferentes planos o niveles frecuenciales. Así, de forma genérica, y luego entraremos en nomenclaturas, la estructura de nuestra Tierra se divide de la siguiente forma: 

7 Plano ádico 
6 Plano átmico 
5 Plano búdico 
4 Planos causal 
3 Plano mental 
2 Sustrato astral 
1 Plano etérico 

Todos conocéis el plano etérico, el sustrato astral y los que hayáis leído algo de metafísica probablemente conocéis el plano mental con el nombre de plano devachanico. Es un lio de terminologías, porque los niveles frecuenciales más altos de nuestro planeta se llaman en casi todos los sitios simplemente “planos espirituales” o planos “terrestres superiores”, y siendo términos tan genéricos dan lugar a confusión, por eso yo prefiero identificarlos por “números”. Lo que pasa es que, claro, esto es una clasificación “humana”, visto desde el punto de vista del Yo Superior y de las entidades que residen en ellos lo único que perciben son diferentes niveles energéticos, no les ponen números, e igual eso nos confunde un poco al hacerles preguntas. Además, estos planos son puramente terrestres, aunque cada planeta “vivo” pueda tener sus diferentes planos no físicos, en general, la estructura será parecida. 

En todo caso, tampoco nos vamos a romper mucho la cabeza al respecto sino que quiero simplemente colocar más o menos los diferentes tipos de seres y entidades para situarlas en el mapa. 

“Habitantes” del plano astral 

Es el más conocido, especialmente porque es el más fácil de acceder, especialmente con técnicas de proyección astral, y en meditación, y del cual hay más literatura. Lo primero que nos encontramos en los niveles inferiores son simplemente formas de energía compacta, principalmente negativas, que han cobrado semi-vida, o son semi-conscientes porque nacen de las energías del inconsciente colectivo que se han independizado y “bajado” a un nivel inferior entre el plano mental y el plano etérico. Este tipo de “entidades” funcionan simplemente por ley de atracción, donde existe una energía compatible, allá se sienten atraídas, y se pueden disolver y desintegrar de vuelta de nuevo en la energía genérica del plano al que pertenecen. Luego en lo que llamamos el plano mental, en una de sus franjas intermedias, tenemos los sistema de creencias, sobre los que podéis leer aquí al respecto, y por supuesto todo el tipo de entidades que podríamos llamar “demoniacas”, semi o muy inteligente, poco o muy poderosas, pues las hay de todos los colores y para todos los gustos. Esto en la parte “negativa” del espectro. 

 

También empezando por los planos etéricos, astrales y en toda la escala de diferentes niveles de nuestro planeta, coexisten todos los seres y entes que trabajan directamente con el planeta, todos las energías de los elementales, de las fuerzas que gobiernan los reinos minerales, vegetales y animales, así como seres que podríamos llamar “guías” que se encargan de la protección y el cuidado de “Kumar”, como el alma o consciencia planetaria. 

Planos devachanicos y planos superiores 

A medida que subimos un poco en los diferentes niveles frecuenciales que rodean al planeta, nos encontramos un elenco de entidades a las cuales, si las llamáramos a todas “seres de luz” ya estaríamos acertando, pues se hace difícil distinguir categorías o clasificaciones, seria como intentar explicar a un alíen de Urano la diferencia entre un Chino y un Japonés, un poco complejo. Aun así, podemos más o menos distinguir ciertos grupos amplios de entidades que nos asisten desde estos niveles. 

El primero de ellos serian las personas, las almas, que directamente tras su graduación del nivel en el que nos encontramos ahora han deseado permanecer en los planos internos para echar un cable a los que seguimos encarnados. Aquí evidentemente podremos encontrar lo que llamamos guías espirituales, pues pueden ser entidades que alcanzaron su “graduación” hace 100 o 1500 años y que se han mantenido, por actitud de servicio a nosotros, trabajando desde estos niveles. Suelen ser guías individuales, asignados a nosotros por mil motivos distintos, y que se rigen por las directrices de nuestro Yo Superior según los planes que tengamos para cada encarnación. 

El siguiente grupo, parecido, serian esas mismas almas que tras su graduación forman ciertos grupos específicos de ayuda, y se convierten, algunas de ellas, en los que se llama popularmente “maestros ascendidos”. Este tipo de almas no están asignadas directamente a una persona encarnada, sino que trabajan en grupos con diferentes arquetipos de la humanidad, con energías más globales y con la supervisión de eventos energéticos que puedan o no manifestarse luego a nivel físico. Esto es evidentemente una descripción burda y genérica, pero nos sirve para diferenciar el trabajo de estos grupos, de las almas que se convierten en guías individuales. 

Entidades que nunca han encarnado físicamente 

Luego en estos mismos niveles frecuenciales tenemos entidades que jamás han encarnado a nivel físico, y que pertenecen exclusivamente a los planos terrestres y cuya única misión es la ayuda, protección, y apoyo a almas que siguen encarnando físicamente. Es el mismo papel de “guías espirituales” que tienen almas 3D graduadas, pero la diferencia es que este tipo de seres no ha estado nunca encarnados en un cuerpo. 

Finalmente, y en los planos más elevados, frecuencialmente hablando, y también con idéntica función que el grupo anterior, tenemos todo tipo de entidades y seres que podríamos llamar “angelicales” o asociar con el concepto ángeles. Pero aquí la cosa es un poco más compleja, y sobre todo cuesta distinguir cuando alguien te habla de ángeles desde el concepto “religioso” y la parafernalia montada en torno a ello, cuando se trata de creaciones del inconsciente colectivo debido a la imaginaria existente en el mismo, o cuando realmente estamos hablando de entidades de estos planos con existencia propia pase lo que pase y piensen lo que piensen las grandes masas de la humanidad tan manipuladas por las religiones. Como veis, yo soy un poco escéptico en el tema “ángeles” cuando tiene asociado un concepto religioso, pero totalmente convencido de que un cierto tipo de entidades o seres que pueden tomar este tipo de forma porque les conviene para su trabajo. 

Este punto es muy importante, porque toda entidad fuera del plano físico puede moldear su apariencia según le convenga. Y todo ser que trabaje como guía y ayude a otro adecuará su imagen a aquello que sea más oportuno según el caso. Yo siempre digo en los talleres de meditación que hago de introducción a la conexión con nuestros guías espirituales que yo empecé viendo a los seres que yo llamo mis guías como monjes tibetanos, luego con la pinta de Gandalf, y luego simplemente como las formas de energía que son, sin ninguna figura o disfraz asociado. 

Una ayuda siempre disponible Todo esto no es más que una súper-generalización de la diversidad de formas, seres y entidades que existen alrededor nuestro, y que están disponibles para echarnos un cable en todo momento. Siempre se rigen por los parámetros encarnativos de cada uno de nosotros, por aquello que desde nuestro Yo Superior se indica que es necesario, y donde están marcados los límites de intervención. También se mantiene muy claro que no se puede violar nunca el libre albedrío de nadie, así que otra de las reglas de oro es que si quieres ayuda, tienes que pedirla, ya que de lo contrario, se podrán estar estirando de los pelos, pero si no das permiso conscientemente para ello, a no ser que lo de tu Yo Superior, no intervendrán. Y es una lastima, porque además de un gran sentido del humor, son un gran recurso que nos recuerdan constantemente que aunque lo parezca, nunca estamos solos en esta travesía evolutiva


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