Limpieza energetica de viviendas y propiedades y personal

Espíritus, fantasmas y poltergeists
por David Topí · 22 marzo, 2010

Cuando morimos, por definición, nuestra alma y los cuerpos sutiles inician un ascenso hacia dimensiones superiores, saliendo de nuestro plano y volviendo así al “hogar” donde se inicia otra etapa de aprendizaje, reposo, preparación para otra vida, etc. El recorrido hacia estos otros planos se hace acompañado de unos guías o seres que trabajan en el acompañamiento de almas de personas que acaban de fallecer, y se encuentran siempre con todos aquellos que están en proceso de transicionar, siendo nuestros propios guías los principales encargados de ello.
Sin embargo, ocurre que muchas personas mueren en estado de shock, presas del pánico, en situaciones extremas, o simplemente tienen tanto miedo a la muerte, que, cuando fallecen, no quieren o no pueden aceptar que han de irse, y literalmente, no hacen caso de la llamada de estos seres que vienen a asistirla. Estas almas se convierten en aquello que solemos llamar espíritus “errantes” o desencarnados, y se quedan, en casi todos los casos, cerca de algún ser o familiar querido, que les sirve de fuente de energía para subsistir como “ente”. Estos espíritus pueden darse cuenta que ha fallecido, pero se niegan a abandonar este plano, por lo que, con el consentimiento o no de aquellos a los que se anclan, se mantienen en los planos inferiores de la estructura de nuestro planeta, donde sobreviven de la energía del aura y campos electromagnéticos de la persona a la cual están enganchados.
Fantasmas
Cuando un desencarnado lleva cierto tiempo en ese estado pero atado todavía a nuestro plano dimensional, puede empezar a conocer “trucos” para obtener energía sin depender del todo del aura de la persona que tiene como “fuente”. Estas almas pueden llevar decenas de años muertas, y han aprendido a sobrevivir a partir de la energía del entorno, de varias personas a la vez, del inconsciente colectivo, etc. Puesto que tienen cierto control y poder sobre su fuente de alimento, no dependen tanto de una sola persona y pueden moverse más a sus anchas. En todo caso, no tienen porque causar ningún tipo de problemas, simplemente están ahí deambulando porque se sienten todavía ancladas a su vida anterior en la Tierra, y no encuentran o no quieren ver la forma de salir de aquí.
Poltergeist Un poltergeist ya es algo más serio, porque se trata de fantasmas, entes o seres que llevan tiempo (cientos de años incluso) desencarnados o transitando en nuestro plano dimensional etérico, que han dominado el tema de la energía, y no solo viven tranquilamente del entorno, sino que además pueden conscientemente manipularlo, mover objetos, hacer ruidos, etc. No son dañinos por si mismos, en su mayoría, sino que buscan reconocimiento y que se les ayude a salir de la situación en la que se encuentran porque por ellos mismos ya no encuentran un modo de “cruzar al otro lado”. Un poltergeist es como un niño de cinco años, con las mismas rabietas y pataletas cuando no les hacemos caso, pero obviamente con otra forma mucho más caótica de expresarlo. Los poltergeist suelen estar anclados a un lugar, y no a una persona, por lo que saliendo del lugar donde se encuentra directamente evitamos sus “jueguecitos”. Para ayudarlo a que de una vez salga de esta dimensión y vuelva a su “hogar” es necesario evidentemente todo un trabajo de limpieza energética del sitio donde se encuentre. También es posible que se den fenómenos poltergeist no relacionados con esto último, sino que alguna persona viva con potenciales latentes paranormales pudiera manifestar situaciones parecidas, pero evidentemente es otra causa para un efecto similar
David Topí
Las energías de la vivienda
por David Topí · 14 enero, 2011

Nuestra casa es un ser energético, nos lo parezca o no. El simple hecho de que vivamos en ella y dejemos rastros de lo que emitimos constantemente a través de nuestra aura y cuerpos sutiles, lo que emiten las personas que viven con nosotros, los que entran y salen, y lo que recogemos en otros sitios y luego termina anclándose a cualquier objeto de nuestro entorno hace que sea importante prestarle más atención de la que normalmente le préstamos.
Una casa, vivienda o propiedad tiene asimismo una historia energética detrás. El lugar donde estamos viviendo ahora puede haber sido hace mil años un campo de batalla, una iglesia, un lugar de culto, un bosque, una ciénaga, un cementerio o cualquier otra cosa. Todos los remanentes energéticos que han tenido la suficiente fuerza para impregnar ese terreno donde ahora se levanta nuestro edificio y que no han sido procesados por el planeta (que es a donde pertenecen estas energías), siguen latentes en mayor o menor medida en el espacio que ocupamos.
Diferentes problemas
En una casa podemos encontrarnos de todo. Portales energéticos abiertos a otros planos dimensionales (normalmente el sustrato astral), aprovechados por entidades para entrar y salir sin que nosotros lo percibamos (los niños y muchos animales sí que lo notan, y se quedarán mirando viendo a todo tipo de entidades pasar por tu cocina y desaparecer de repente, por experiencia propia), también objetos antiguos que vienen cargados con energías de sus anteriores propietarios, o formas de pensamiento negativas que se acumulan en la atmósfera de la casa y que crean un mini inconsciente colectivo que afecta a todos los que se encuentran bajo ese mismo techo.
La mayor parte de las veces nada de esto suele molestarnos mucho. En las lecturas de viviendas suelo usar un índice numérico para valorar la “negatividad” que puede existir en un lugar, y salvo en casos muy extremos, todas suelen estar entre 5 y 30, siendo 100 el máximo, y considerando que un sitio es apto para vivir relajadamente con una aceptable sensación hasta los 45. Aún así, las personas que son más sensibles enseguida notan cuando el ambiente de un lugar está más limpio o más cargado negativamente, y puede causarles trastornos pues se llevan a casa la sensación o formas negativas que existían en el lugar al que fuiste de visita. Simplemente, si es tu caso, cuando vayas a cualquier sitio date a ti mismo la “orden” mental, o pon la intención de que no permites a ningún tipo de energía negativa anclarse a tu aura, de forma que auto-bloquees posibles interacciones con un entorno que a la larga, puede causar un bloqueo o problema energético en ti, aunque sea leve y la mayoría de las veces no nos demos cuenta.
Mayor sensibilidad Alguna vez ya lo he comentado, cuanto más se “trabaja” uno mismo, más sensible se vuelve a estas pequeñas cosas. A más “limpio” está tu sistema energético (y más sano, claro está), a la mínima que se te “engancha” algo ya lo notas, aunque sea como una pequeña sensación de desasosiego (o ves el efecto del bloqueo manifestado rápidamente en tu realidad). Es por ello que al final debes recurrir a todo tipo de herramientas para protegerte, o hacerte limpiezas regulares, llevar piedras que te ayuden, etc. Es como con los alimentos, hay gente que empieza a comer más y más sano, y cuando comen algo de comida basura de repente se ponen enfermos, pues el organismo ya no tolera según que cosas. Lo mismo nos pasa con nuestro sistema energético, y tener una casa sana es una de las cosas más importantes para, como mínimo, sentirnos a gusto y relajados el tiempo que pasamos en ella

14. Limpieza de viviendas y propiedades
Como limpiar energéticamente nuestra casa.
El lugar donde vivimos también tiene su propio registro energético, al cual accedemos
con la ayuda de Gaia, el “alma” o espíritu del planeta. Nuestra vivienda es un ente
energético por si propio porque ha acumulado las energías de todo lo que ha pasado
durante los miles de años que ese sitio, en múltiples facetas, pueda existir. Para
localizar el registro de un lugar se hace lo mismo como cuando localizamos el registro
de una persona, pero usando esta vez la dirección completa.
Es decir, pedimos a nuestro Yo Superior, que con la ayuda de Kumar(Gaia) (y de la enorme
cantidad de entidades de los planos internos que trabajan por su bienestar), nos
sintonice con el registro de la vivienda situada en la calle tal, numero tal, de la ciudad y
país tal, y además añadimos, si lo sabemos, que la persona que reside o vive ahí es la
persona X (nombre y apellidos) para más precisión. Una vez tenemos localizado el registro
de la vivienda, las preguntas a realizar son
estas:
1-¿Cuál es la medida actual de energía negativa en casa?
Este es un número entre 0 y 100. Se considera que una vivienda es apta para humanos cuando su
energía negativa no pasa de 45, pero lo normal en una vivienda sana es que no pase de 25 o 30. Después de una limpieza, lo normal es estar por debajo de 10.
2-¿Hay algún portal energético abierto en la vivienda Y en el edificio donde está la vivienda?
Los portales sabéis que son usados por entidades del astral para entrar y salir a nuestro plano
3- ¿Hay entidades negativas en la vivienda? ¿Cuántas ?
4- ¿Hay espíritus errantes, fantasmas o poltergeist?
5-¿Hay alguna forma de pensamiento negativa en la vivienda?
Esto sería un mini inconsciente colectivo de las personas que viven ahí, si todas proyectan
una misma imagen sobre el lugar, este puede generar una auto-energía asociada a
ese pensamiento.
6-¿Hay algún remanente energético traído por otras personas a la vivienda?
Cuando la gente entra y sale de nuestra casa, puede traigan en sus auras.
Estos remanentes energéticos se miran en la tabla de programas o formas de pensamiento negativos
7-¿Está esta vivienda asignada como lugar sagrado/ cementerio / lugar de culto/ campo de batalla, etc.?
Durante miles de años, el sitio donde vivís puede haber sido mil cosas, y esas cosas pueden haber dejado una fuerte carga energética que hay que transmutar en “hogar” o “lugar de trabajo” con la petición.
8-¿Hay objetos en la vivienda cargados con energía negativa? ¿Dónde? ¿Cuáles?
Tenéis que investigar un poco, sobretodo si tenéiscristales o minerales, pues recogen fácilmente todo tipo de energías.
9-¿Hay alguna maldición o hechizo sobre la vivienda?
Para luego realizar la sanación, hacemos una lectura completa de esta petición, esta vez enfocándonos en el espíritu del planeta, que será quien lleve a cabo la limpieza. Es una experiencia interesante, si queréis probarla, tratar de entrar en meditación y conectar con Gaia, aunque sea solo para “saludar” y
darle las gracias por la ayuda que nos presta. No es necesario, pero es una experiencia que vale la pena probar alguna vez
Síntomas de una limpieza energética
por David Topí · 31 marzo, 2010

Cuando alguien nos hace una limpieza energética del tipo que sea, o nos la hacemos a nosotros mismos, existe generalmente un periodo de unos días durante el cual la mayor parte de esos cambios tienen lugar. Son días de “desintoxicación” e integración de nuevas energías e información en nuestros cuerpos sutiles. Estos cambios también pueden producirse de forma espontánea cuando estamos atravesando una etapa importante de nuestra vida, intensa o especialmente movida.
El dejar ir ciertas energías acumuladas en nuestros campos energéticos y cuerpos sutiles que ya no nos sirven y reemplazarlas por otras nuevas energías más elevadas produce el efecto de “actualización de datos”, por hacer una analogía con un ordenador al cual le estamos instalando las versiones más recientes de los programas, o incluso un nuevo sistema operativo.
Diferentes niveles de actuación
A pesar de que cuando se hace un trabajo energético sobre alguien se procura que estos cambios y actualizaciones se hagan con la menor incomodidad posible para el sujeto que los recibe (la limpieza se hace a través del Yo Superior de esa persona) pueden aparecer ciertos síntomas durante este periodo que es bueno conocer, y saber que están siendo debidos a una mejora en nuestro sistema energético.
Trabajo a todos los niveles
De todas maneras, puesto que todos somos completamente diferentes, algunos no notarán nada en absoluto, mientras que otras personas percibirán una o varias de las cosas que os explico más adelante. También habéis de saber que el reajuste se produce a todos los niveles: emocional, mental, espiritual y por último físico, por lo que hay quien no siente nada hasta bastante tiempo después de haber recibido esa limpieza.
Todas las áreas de nuestra vida de una forma u otra se van a ver afectadas por un reajuste de estas características, ya que un trabajo así produce una curación y una elevación de nuestra frecuencia, una eliminación de cosas que ya no nos sirven y un rebalance de todos los niveles de nuestro ser. Cuanto más profunda es esta limpieza, más cosas se remueven y más efectos positivos tiene una vez esta se ha completado.
Algunos síntomas o sensaciones
Os comento brevemente lo que podemos encontrarnos en cada uno de los niveles de nuestro ser cuando estamos removiendo esas energías antiguas y reemplazándolas por nuevas.
Limpieza física del cuerpo
Síntomas parecidos a un pequeño resfriado o gripe: dolor de cabeza, algo de fiebre, picor en la garganta, tos, etc. También algunas molestias físicas menores. Simplemente el cuerpo está intentando eliminar toxinas y energías estancadas allá donde las tenga, lo cual se traduce en la necesidad de expulsar a nivel físico todo aquello que ya no nos sirve.
Para reducir las molestias es recomendable disfrutar de paseos al aire libre, hacer ejercicio, y beber litros y litros de agua, comer más sano, descansar más, etc. La idea es simple, ayudar a nuestro cuerpo a recuperar el balance y recargarse con las nuevas energías lo antes posible. Nada que resulte extraño.
Purificación emocional
Emociones fuertemente arraigadas pueden aparecer sin razón alguna: rabia, enfados, frustración, tristeza, etc. Estas emociones salen a la luz porque han estado reprimidas o medio tapadas durante mucho tiempo y al hacer la limpieza las estamos eliminando. Procura no sentirte afectado por lo que estás “sintiendo”, no te culpes o trates de buscar causas más allá del dejar que esas emociones agoten su carga emocional y por fin se desprendan de tu cuerpo emocional para siempre.
Para facilitar el proceso, aprende a relajarte, meditar, respirar calmadamente, darte baños relajantes, disfrutar de las cosas, etc. El objetivo es dejar ir esas emociones con la mayor suavidad posible.
Purificación mental
Patrones de conducta, pensamientos antiguos, hábitos y costumbres que creíamos desterradas pueden volver a salir a la superficie. A veces podemos volvernos de nuevo adictos a comer algo sin parar, a fumar, a beber algo, etc. Es el mismo proceso que antes. Aquello que teníamos medio enterrado en nuestro cuerpo mental está saliendo por fin a la superficie y disipándose, haciéndonos sentir de nuevo en el momento esos efectos que en su día nos causaron. También todo tipo de pensamientos negativos (culpa, abuso, juicio constante a los demás, victimización, etc.) pueden volver a salir durante el proceso de limpieza. Recuerda, estamos barriendo la casa, y no metemos el polvo debajo de la alfombra de nuevo, sino que lo sacamos del todo para que no vuelva a molestarnos.
No seas duro contigo mismo cuando te notes sintiendo estas cosas. Simplemente reconocerlas, validarlas, y dejarlas ir es lo que hay que hacer. Cambia tus impulsos de hacer algo “dañino” por otra cosa que te haga sentir mejor. Se gentil contigo mismo/a, haz cosas que te hagan sentir bien, repite afirmaciones positivas, medita, escucha música, etc.
Purificación espiritual/cuerpo causal
Tus creencias pueden removerse hasta sus más profundos cimientos. La forma en la que ves el mundo puede cambiar, todo lo que creías que era de una forma poco a poco resulta que es de otra. Tu forma de entender como funcionan las relaciones entre la gente, las religiones, lo que es importante para ti mismo, lo que creías que era sólido como una roca, todo puede darse la vuelta cuando hay una limpieza profunda de energías estancadas a nivel espiritual.
Cuando esto ocurre, es como si nos abrieran los ojos, como si nos dieran acceso a otro plano de visión más elevado desde el cual vemos las cosas de diferente manera. Nuevas revelaciones e intuiciones vienen y van, nuevas ideas reemplazan a las antiguas. Nuestro mundo se transforma y podemos sentirnos desorientados mientras esa transformación va teniendo lugar.
Para mitigar esos efectos, habla de todo esto con aquellas personas que puedan entenderte o hayan pasado por algo parecido, lee libros que incrementen tu visión “espiritual” de la vida, escucha música que te transporte a frecuencias más elevadas y te hagan sentir bien, y cuida mucho de ti mismo/a. El proceso de transformación de viejas creencias y limitaciones es normal, y no tiene porque ser dramático, de nuevo, solo estás dejando ir lo que ya no te sirve para alcanzar un nuevo nivel.
Si estás en medio de un proceso de limpieza energética, siguiendo alguna terapia, y te ves reflejado en algo de todo esto, date cuenta que es normal, que es un periodo de cambio positivo y que una vez hayas integrado todas esas nuevas energías te sentirás mucho mejor y renovado.

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