Sobre el cuerpò emocional y el cuerpo mental, extractado de davidtopi.net

Sobre el cuerpò emocional y el cuerpo mental, extractado de davidtopi.net

La mente predadora en el ser humano
por David Topí 
Los que habéis venido ya a las conferencias que ando dando estos meses sabéis que, al final, en la última parte, os cuento mis peripecias con las sesiones de terapia regresiva, como están sirviendo para descubrir información de quienes somos, y como me están permitiendo hacer que, gracias a mis amigos y compañeros que me ayudan entrando en regresión y permitiéndome que investigue con ellos, haya logrado conectar con partes muy profundas de su “ser” y con lo que llamamos sus guías.
Ayer, en otra de las “sesiones de trabajo”, y con una terapeuta, amiga y compañera, tuve una pequeña sorpresa, porque, cuando estaba “hablando” con su “ser” (con el ser/espíritu) que somos cuando no estamos encarnados, uno de sus guías, o uno de los seres que la asisten a ella normalmente, pero con quien yo nunca había conectado en las regresiones anteriores, se presentó y tuvimos una conversación “en tiempo real” buenísima sobre el tema de la mente humana, y la parte que llamó “la mente del predador”, que curiosamente hace referencia a uno de los libros de Carlos Castaneda, donde Don Juan le explica que:
—Tenemos un predador que vino desde las profundidades del cosmos y tomó control sobre nuestras vidas. Los seres humanos son sus prisioneros. El predador es nuestro amo y señor. Nos ha vuelto dóciles, indefensos. Si queremos protestar, suprime nuestras protestas. Si queremos actuar independientemente, nos ordena que no lo hagamos.
—Pero ¿por qué este predador ha tomado posesión de la manera que usted describe, don Juan? —pregunté—. Debe de haber una explicación lógica.
—Hay una explicación —replicó don Juan—, y es la explicación más simple del mundo. Tomaron posesión porque para ellos somos comida, y nos exprimen sin compasión porque somos su sustento. Así como nosotros criamos gallinas en gallineros, así también ellos nos crían en humaneros. Por lo tanto, siempre tienen comida a su alcance. Quiero apelar a tu mente analítica —dijo don Juan—. Piensa un momento y dime cómo explicarías la contradicción entre la inteligencia del hombre ingeniero y la estupidez de sus sistema de creencias o la estupidez de su comportamiento contradictorio. Los chamanes creen que los predadores nos han dado nuestros sistema de creencias, nuestras ideas acerca del bien y el mal, nuestras costumbres sociales. Ellos son los que establecieron nuestras esperanzas y expectativas, nuestros sueños de triunfo y fracaso. Nos otorgaron la codicia, la mezquindad y la cobardía. Es el predador el que nos hace complacientes, rutinarios y egomaniáticos.
—Pero ¿de qué manera pueden hacer esto, don Juan? —pregunté, en cierto modo más enojado aún por sus afirmaciones—. ¿Susurran todo esto en nuestros oídos mientras dormimos?
—No, no lo hacen de esa manera, ¡eso es una idiotez! —dijo don Juan, sonriendo—. Son infinitamente más eficaces y organizados que eso. Para mantenernos obedientes y dóciles y débiles, los predadores se involucraron en una maniobra estupenda (estupenda, por supuesto, desde el punto de vista de un estratega). Una maniobra horrible desde el punto de vista de quien la sufre. ¡Nos dieron su mente! ¿Me escuchas? Los predadores nos dieron su mente, que se vuelve nuestra mente. La mente del predador es barroca, contradictoria, mórbida, llena de míedo a ser descubierta en cualquier momento. La única alternativa que le queda a la humanidad —continuó— es la disciplina. La disciplina es el único repelente. Pero con disciplina no me refiero a arduas rutinas. No me refiero a levantarse cada mañana a las cinco y media y a darse baños de agua helada hasta ponerse azul. Los chamanes entienden por disciplina la capacidad de enfrentar con serenidad circunstancias que no están incluidas en nuestras expectativas. Para ellos, la disciplina es un arte: el arte de enfrentarse al infinito sin vacilar, no porque sean fuertes y duros, sino porque están llenos de asombro.
¿Qué es la mente del predador?
Aunque este término suene para algunos muy poético o muy de novela, lo que llamamos la “mente del predador” no es otra cosa que un componente energético, de nuestro cuerpo mental, ubicado en la esfera mental preconsciente, generado o creado en los albores de la creación genética de la actual raza humana, de donde todos venimos. Además, tiene su contrapartida a nivel global en forma de “malla psíquica” (no tengo otro término para describirlo) que ha rodeado y rodea el planeta desde entonces, formando parte de la famosa “matrix” en la que todos vivimos a través de la manipulación de nuestro inconsciente colectivo. Hasta donde tengo conocimiento, esta malla (de la que también os explico que hace en la conferencia) está parcialmente reducida y debilitada, gracias al influjo energético que estamos recibiendo desde fuera, gracias al aumento de vibración del planeta y gracias a que cada vez más gente se desconecta de este sistema de control y deja de alimentarla, pero no está del todo eliminada o destruida. Yo la suelo representar así a falta de mejor imagen:

Y el estado actual, tal y como se me ha explicado, así:

 

Esta influencia energética externa, y el hecho de que poseemos componentes mentales hechos a imagen y semejanza de las razas que nos crearon, es lo que nos genera parte del comportamiento “humano” que damos por “normal”, en el sentido de que nuestra psique incorpora, como decía Don Juan, una percepción del mundo que incluye el miedo, la desconfianza, el juicio de unos sobre otros y sobre todo la desconexión parcial y total con la otra “mente”, o, más bien, con la otra parte del ser que somos, nuestra esencia, la porción de la creación eterna que es realmente lo que nos define como seres humanos. La “mente del predador” pertenece al sistema mental del cuerpo físico y orgánico que usamos, actúa sobre el alma a nivel del cuerpo mental, mientras que la “mente del creador” pertenece al espíritu, a las capas y cuerpos más altos de nuestro ser y sistema energético.
El hecho de conectar con nuestro ser/esencia/yo superior/espíritu nos desconecta de la mente barroca y dubitativa que todos poseemos, y por ende nos desconecta de esta Matrix y este sistema de control. Por el contrario, nos conecta a los planos superiores de existencia, nos conecta a la parte más alta de nuestro ser, y nos abre las puertas a la “creación”, permitiéndonos salir de esta “jaula” energética y psíquica bajo la que el ser humano vive, y ha vivido, desde hace milenios.
Separándonos de la parte mental opresora…

 


Así, hablando de todo esto fue cuando este guía nos dio su punto de vista al respecto:
David: … y, el proceso evolutivo que estamos viviendo, incrementándose la frecuencia de vibración, y la conciencia del ser humano, ¿se va a ver acelerado por estas limpiezas energéticas que se están dando por todo el planeta? [aquí me refiero a la cantidad de movimientos naturales que se están dando por todos lados]
Guía: esa es la idea. Son ondas que reverberan. Siempre la energía son ondas que os afectan.
D: Que no se trata solo de limpiar las bolsas de energía acumuladas y estancadas en el planeta, sino provocar que el ser humano haga lo mismo…
G: El objetivo es que todo se equilibre mucho más rápido. Aunque no os vais a dar cuenta… bueno, si, muchas personas se dan cuenta, porque su sistema energético cambia, y produce trastornos en la personalidad.
D: ¿Qué tipo de cambios podemos esperar en nosotros, en el ser humano “normal”?
G: sobre todo en vuestra psique. A nivel de percepción. Cuando hablo de la psique, me refiero a que podréis despegaros de la parte, voy a usar este termino que conoces, la parte “mental opresora”. Poder separaros de ella. Aunque muchas personas se sentirán mucho más confundidas todavía, por el cambio de nivel vibratorio. Ya se están sintiendo confundidas.
D: Y este cambio vibracional es lo que se está dando de forma paulatina, muy poco a poco
G: Si, ya se ha estado dando desde hace muchísimos años
D: ¿Qué puede ayudar a que se incremente este proceso?
G: Eso ya lo sabéis. Dejad de actuar a través de vuestro sistema de poder y trasladaros a vuestro sistema energético situado en vuestro pecho, en vuestro chakra del corazón [se refiere a desconectar de las energías “3D”, asociadas al tercer chakra, relacionadas con el poder, el control, la voluntad de unos sobre otros, que rigen nuestra sociedad, y actuar con las energías del cuarto chakra: el amor, la compasión, la cooperación, el servicio a otros]. Simplemente es eso, abandonar el sistema de poder y trasladaros al sistema de cooperación.
D: Básicamente desconectar de la realidad actual y conectar a una realidad más alta.
G: Si, es lo mismo que lo que hablas sobre el cambio de densidad. Se trata de conectar con ese otro plano vibracional, cada uno. Tenéis trabajo por delante, aun tenéis trabajo por delante, aunque cada vez hay más personas que se separan del sistema de control. Aun hay muchas personas que aun necesitan, usaré una palabra que es conocida para ti, más “catalizadores” [yo uso este término como el detonante de los cambios internos que nos llevan a crecer y a avanzar]. O, por decírtelo de otra forma, más “palos”, aun necesitan algunos para despertar….
D: (risas). Si, entiendo (risas)
G: Les cuesta desengancharse de este sistema, son dependientes.
D: El problema, o una de las cosas que suceden, es que como no se perciben muchos cambios a nivel físico, en el interior de nuestra “matrix”, la gente no se termina de creer que estamos en un cambio evolutivo, porque todo el mundo sigue viendo la misma estructura física, y eso es lo que cuesta para muchas personas, que no notan los cambios energéticos que se están produciendo, de vibración que hay.
G: Comprendo. Porque tenéis tanto miedo. Sois una raza muy “miedica” (risas). Tenéis mucho miedo por todo.
D: ¿Debido a la mente predadora? ¿O por nuestra naturaleza?
G: Podríamos decir que vuestra naturaleza es inocente… y la mente predadora os hace dependientes de ella
D: ¿Cuando se creó o nació la raza humana actual, ya se instauró esta forma de ver las cosas?
G: Si, porque tenéis la mente de vuestros creadores, sus estructuras mentales. Por eso os cuesta desengancharos de este sistema.
D: Porque tenemos el miedo que tienen o tenían ellos
G: Si, ellos son, [por su evolución y polaridad] los que trajeron el miedo, no vosotros realmente. Vosotros sois una raza inocente, no me refiero a infantil o tontos, sino inocente.
D: Nos dejamos llevar mucho, cedemos nuestro poder, nos dejamos guiar…. Y fuimos hechos así porque nos necesitaban, estas razas…
G: Igual que vosotros necesitáis a los animales y como los usáis
D: Como es arriba, es abajo…
G: Exactamente. No hay diferencia, no son ellos más “malos” que vosotros.
D: Si, hace ya tiempo que me di cuenta de eso… forma parte de la evolución de todo.
G: Si, pero es que ahora ya sois vosotros mismos quienes tenéis que tomar las riendas, no culpéis tanto a los que hayan venido de fuera, porque vosotros al tener su mente, actuáis como actuaron ellos.
D: Que ya no se trata tanto de la influencia externa que recibimos…
G: No, ahora se trata de separaros de esta mente que os controla
D: ¿Y cual es la mejor forma para hacer eso?
G: En el silencio. Con el silencio interno. Acallando la mente, conectando con vuestro ser, si, esto ya lo sabéis, pero os cuesta tener voluntad y llevarlo a la práctica.
D: ya…
G: os dejáis llevar por la vorágine diaria de vuestro mundo, de vuestras reglas. Os cuesta desconectaros.
D: pues si… y no te lo ponen fácil, no quieren que desconectemos.
G: No, claro. Pero ahí tenéis vuestro catalizador…
Y luego la conversación siguió por otros temas. A mi personalmente estas pequeñas lecciones que recibo cada vez que tengo este tipo de sesiones con mis compañeros me dejan sin habla, me remueven cosas, me hacen sacar a la luz de mí conciencia aquello que ya se pero que luego vuelve a taparse por la “vorágine” del día a día, como decía este guía. Y proporcionan, como no, otro impresionante catalizador para ponerme las pilas, aun más, y seguir trabajando en mi propio proceso de crecimiento personal, vibratorio y de cambio de nivel evolutivo.
http://davidtopi.net/serhumano.pdf
El cuerpo emocional, como tal, es un vehículo que permite a los componentes superiores del ser humano, el alma, el espíritu, el Yo Superior, la mónada y demás, poder experimentar una serie de patrones energéticos que conocemos como emociones. En nuestro cuerpo las emociones se procesan por el sistema límbico, mientras que los pensamientos se procesan por el neocórtex. Así, básicamente, todo el cuerpo emocional está conectado y sintonizado tanto con el sistema límbico como con los componentes del cuerpo etérico, que también traducen y llevan el peso del filtrado de estos procesos emocionales para poder procesarlos y manifestarlos en el plano sólido.
La función del cuerpo astral es hacer de puente entre los procesos de planos superiores, como el plano mental (el cual gestionamos gracias a nuestro cuerpo mental) y los planos etéricos y físicos, que son el resultado de las experiencias de estos otros niveles. El cuerpo emocional como tal proporciona una riqueza y una vivez a las octavas y procesos que vienen en forma puramente geométrica y estructurada de los planos superiores, del mundo de las ideas, dándole el tinte que necesita para que esa idea esté viva, y esté revestida de color y del componente que, al ser humano, le proporciona la sensación de “calidez”, de emoción, de expresión de la vida. Esto es difícil ponerlo en palabras, ya que no hay demasiados adjetivos para describirlo, pero el concepto a transmitir es que lo que llega desde niveles muy altos en frecuencia y contenido para nosotros, y a veces de forma muy abstracta y confusa, si conseguimos sintonizarlos y percibirlos con los otros sentidos que poseemos, han de ser revestidos de unos procesos especiales y capas que, de una barra de acero idéntica para todos, hagan una nube de algodón maleable individualmente, es decir, que de algo que viene geométricamente, numéricamente, vibracionalmente con patrones exactos, precisos y conectados, tengan un componente maleable, efímero, cambiable, adaptable y transmutable para que pueda ser adecuado a las miles de formas de manifestar esos patrones y conceptos rígidos, en formas experimentales diferentes para millones de personas.
Si no fuera así, la vida tendría para todos el mismo color, o un color muy parecido, pues no habría forma ni manera humana de adaptar los conceptos y arquetipos de los planos mentales, causales, búdicos, etc., a diferentes tipos de experiencias terrenales personalizadas para cada uno. Es por ello que cuando hablamos del cuerpo emocional, no solo estamos hablando de que es el repositorio de miedos y de angustias, de sueños y de alegrías, de rabias y de perdones, todo ello formas emocionales que nos dotan del mecanismo adecuado para darle un toque de viveza a la realidad, sino que, además, es el cuerpo que envuelve y recubre todo aquello que viene desde otros niveles más altos de la Creación, y nos permite con sus formas cambiantes y manipulables, adaptarlas a las experiencias particulares de cada uno.
Entonces, ¿es bueno tener un cuerpo emocional lleno de sentimientos y formas emocionales de todo tipo? Evidentemente no, lo bueno es tener en el cuerpo emocional formas emocionales sanas, positivas, basadas en el arquetipo y energías de la luz y del amor, como conceptos universales, no solo como concepto romántico que es lo que termina siendo para muchos. El cuerpo astral, como todos los cuerpos, está constituido, en tres capas distintas (inferior, media y superior), por 7 niveles de energía, o mejor dicho, existen 7 tipos de materia “astral” que permiten que el cuerpo emocional tenga una composición u otra.
Si la materia emocional que lo forma es la más densa y la menos refinada de todas, el cuerpo emocional del ser humano es un cuerpo pesado, que lastra la experiencia, que colorea todo con emociones negativas, que está anclado en el miedo, y eso es lo que filtra de los cuerpos superiores y termina pasando para su manifestación al etérico y al físico. Por el contrario, un cuerpo emocional o astral más limpio y refinado, es un cuerpo que se forma de partículas “astrales” con una vibración más elevada, de las clases más altas de materia del plano en cuestión, y, como tal, permite que lo que llega de esos otros niveles y cuerpos superiores esté menos coloreado, o filtrado con energías muy limpias, superiores en vibración, y con sustrato de luz. Esto provoca que lo que reciben luego los cuerpos etéricos y físicos sea otro tipo de materia prima con la que trabajar para manifestar la realidad terrenal del día a día.
Para limpiar todo esto, como siempre, todas las técnicas de sanación energética que están disponibles en el planeta sirven desde sus diferentes ángulos y enfoques, sabiendo detectar, diagnosticar y “leer” correctamente los bloqueos y problemas existentes en el cuerpo astral, y transmutando, sanando y liberándolo de aquello que no son más que piedras en la mochila. La experiencia y el color de las gafas con las que cada uno ve la vida depende en gran medida del estado de este cuerpo astral, además de muchas otras cosas que ya vimos cuando explicamos cómo funciona el embudo de nuestra percepción de la realidad, así que no deja de ser otro componente más que hay que añadir a la lista de partes del ser humano que debemos conocer para mantener en el estado más óptimo, sano y funcional.
El cuerpo mental

 

 

 

... No se puede concebir la vida consciente sin los procesos cognitivos y psíquicos que la rigen luego en los planos más densos de la estructura de la realidad.

Esto viene a decirnos que todo ser pensante tiene un cuerpo mental, y todo ser con capacidad cognitiva lo tiene desarrollado en menor o mayor medida, según su evolución le haya llevado a refinarlo y trabajarlo. No hay autoconsciencia sin cuerpo mental Así como habíamos dicho que puede existir, y de hecho existe, vida sin el componente emocional que ya conocemos, difícilmente existe vida consciente sin el componente mental. ¿Por qué es eso? Porque la consciencia, que en el ser humano se ubica en lo que llamamos la esfera de consciencia, se encuentra formando parte de ese cuerpo o de esta parte de nuestra estructura. ¿Qué sucede si tienes un cuerpo mental y no uno emocional? Básicamente que te falta la “salsa de la vida”, el condimento que le da calidez y vivacidad a las ideas y pensamientos, pero, aparte de eso, no es un impedimento para que la vida avance y evolucione, y así lo hace en muchas otras formas de vida, de muchas otras partes de este y otros “universos”. Estructura y función del cuerpo mental ¿Cómo está estructurado el cuerpo mental? También por capas, que corresponden con diferentes niveles de profundidad de la psique, y con los diferentes niveles de la mente que está formada por “esferas mentales”. El hecho de que el cuerpo mental esté formado por diferentes capas de energía es para facilitar el almacenaje, procesamiento y estructuración de las experiencias, dejando solo en la superficie aquello que necesita ser accedido con mayor regularidad. Una de las cosas que ya hemos explicado también, es que toda la información, datos y paquetes que forman lo que llamamos memoria, se ubican en este cuerpo, en forma de “burbujas mentales”, que contienen, como si fuera la nube de internet, toda la información que guardamos, mientras que, las neuronas del cerebro, solo contienen la “dirección energética”, guardada químicamente, de dónde se ubica esa información, para que cada vez que necesitemos recordar algo, nuestro cerebro “mire” en la neurona correspondiente, la posición del dato a recuperar en el cuerpo mental, se genere entonces el enlace que permite establecer esa conexión, y, a partir de ahí, podemos traer hacia la mente consciente aquello de lo que estamos intentando “acordarnos”. Manipulando el cuerpo mental Como visteis también en el artículo sobre envenenamiento mental, al ser humano se le pueden insertar pensamientos que no son suyos, y se le puede manipular de forma bastante sencilla lo que piensa o cree, ya que el sistema bajo el que vivimos, y diferentes entes con el potencial para ello, pueden ubicar en nuestro cuerpo mental todo tipo de “paquetes” que, a no ser que estemos bastante atentos, y cuestionemos todo lo que se nos pasa por la cabeza (de lo que no estemos seguros si es nuestro o externo), pueden hacernos llegar a creer cosas que nosotros no creíamos, y pueden hacernos pensar o tener, y cambiar de ideas, mediante inserción externa y manipulación energética. Para muchas personas, este es el primer método que tiene el sistema bajo el que vivimos para evitar que hagamos algo, o que nos lancemos a ejecutar cambios potencialmente dañinos para la estructura del sistema, potenciando dudas, pensamientos o, literalmente, insertando ideas que de repente nos parecen que salen de la nada, como “intuiciones”, cuando no son más que burbujas insertadas en nosotros para hacernos dirigir nuestro pensamiento y visión de la realidad hacia un aspecto u otro. Un puente entre niveles El cuerpo mental, como tal, es el portador de todo lo que nos hace ser seres pensantes, ya lo hemos dicho. Se considera el tercer cuerpo sutil, mayor en frecuencia y menor en densidad que los cuerpos inferiores: el etérico y el emocional o astral, pero supeditado a los cuerpos más elevados como el causal, el emocional superior o búdico, el mental superior o átmico, etc. En combinación con las esferas mentales, que contienen básicamente el “software” que nuestro cerebro como “hardware” usa para decodificar la realidad, el cuerpo mental es el vehículo para que podamos conectar con las regiones del pensamiento concreto, la parte baja del plano mental, y con las regiones del pensamiento abstracto, la parte alta del mismo. Esto, por si solo, puede que nos suene a chino, o que no nos diga gran cosa, pero son los niveles frecuenciales de dónde nacen las ideas, modelosLER MÁS, plantillas y conceptos que, luego, se van a materializar en el mundo físico como cosas “sólidas” que podemos ver y tocar. Todo aquello que queramos ver manifestado y cristalizado en la realidad del día a día, tiene por necesidad que ser diseñado primero a nivel mental, de ahí que las técnicas de visualización, de imaginación, de proyección, nos insistan tanto en el trabajo con las ideas, pensamientos y, luego también, emociones, de las cosas antes de que eso pueda ni siquiera ser parte de un paquete energético que vaya a llegar a ser algo “real” en el plano físico. La función última del cuerpo mental es, entonces, poder bajar conceptos abstractos e ideas que fluyen y flotan en forma de burbujas de energía, a conceptos más racionales y más estructurados que luego tengan significado para todos nosotros, y nos permitan diseñar una experiencia de la realidad que potencie el crecimiento y el avance de todos. El cuerpo mental hace además de puente entre planos mucho más elevados en frecuencia, vibración y funciones en el entramado de la realidad, con planos más densos y más “a pie del cañón” en la ilusión del mundo físico, que percibimos como nuestro tablero evolutivo. Bloqueos mentales Muchos de los bloqueos y problemas energéticos, y disfunciones que nos encontramos cuando estamos haciendo sanaciones y lecturas con la sanación akáshica nacen en este nivel, pues son formas mentales negativas, densas y de baja vibración, las que terminan provocando y manifestando realidades físicas con las mismas características, por proyección holocuántica de la realidad. Por otro lado, una gran parte de la programación imbuida en el ser humano para limitar sus funciones, potenciales y capacidades se ubica a nivel mental, tanto en las esferas como en este cuerpo, ya que somos lo que creemos que somos y co-creamos la realidad consensuada entre todos tal y como creemos que la realidad es, pero, esa realidad, siendo algo maleable y que depende simplemente de lo que emitimos entre todos, si está filtrada, manipulada y distorsionada, nos lleva a cocrear un mundo que dista mucho de ser el reflejo “puro” y limpio de ciertos arquetipos, conceptos e ideas, y se tamiza, filtra y colorea con energías que nos llevan a un mundo como el que vemos y tenemos ahora en nuestra sociedad y realidad común. De nuevo, hay muchas cosas que suenan como muy abstractas, y es posible que así lo parezca, pero se hace necesario que comprendamos que la estructura de todo lo que existe tiene una función tremendamente bien definida para cada uno de sus componentes, y que solo comprendiendo esos componentes podemos llegar a cambiar o usarlos adecuadamente. Preparando el siguiente nivel de juego ¿Por qué ahora es necesario enfatizar en este conocimiento y conceptos? La respuesta está en que el nivel de consciencia conjunto de la raza humana está alcanzando la cota necesaria que permite que este tipo de información finalmente sea aflorada a la luz, ya que es un momento en el que los grandes ciclos del cambio tocan a su fin, y llaman a la puerta de la humanidad, para permitirle dar el siguiente paso en su camino peculiar de crecimiento como individuos y como especie. Sin este conocimiento y sin esta capacidad de entender cómo cada ser consciente es responsable de la creación del propio entorno en el que existe, colaborando y funcionando en unísono con el resto de congéneres y miembros de su especie y de la vida del planeta, no es posible avanzar al siguiente nivel de juego, donde la responsabilidad de lo creado recae conscientemente en el individuo y, como tal, no se puede permitir que nada acceda, ni que nadie no tenga las herramientas necesarias, ya preparadas desde el nivel en el que nos encontramos ahora, para poder dar ese salto y asumir las nuevas reglas del juego en el que, en algún momento, nos moveremos como especie. ROW 29-01-19

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